lunes, 1 de abril de 2013

Taco de Ojo de la Historieta Boliviana

La época dorada de la historieta Boliviana es de factura reciente y aun se nota su frescura. Pese a no contar con ventas mas allá del millar, lo que se vive en Bolivia es un movimiento cultural de una diversidad y calidad notable, con amplia presencia en ferias del libro, exposiciones colectivas y en ferias dominicales. Una prueba de ello es que los autores de este pequeño país suramericano han logrado publicar trabajos en España, en Venezuela, en Perú, Chile e inclusive en la misma FIERRO de Argentina.


Dentro de las fronteras bolivianas ha surgido un panorama historietil que incluye historietas folklóricas, comics autobiográficos y de viaje, fanzines underground, manga, revistas de historieta autoral y de ciencia ficción. Esto se ha apoyado en el festival Viñetascon Altura, fundado por los franceses Rafael Barban y Marina Corro, que se realiza anualmente desde 2003, llevando a Bolivia grandes moneros como lo son Trino (México), Carlos Giménez (España), Liniers (Argentina), Rafael Grampá (Brasil) y tantos otros. Talleres y exposiciones por parte de estos, aunado a la nutrida biblioteca gratuita del comic C+C del espacio Simón Patiño, han alimentado de forma notable el contenido y la calidad de la historieta Boliviana.

En el inicio, estuvo el fanzine: la dictadura Boliviana (1964-1982) se encargo de eliminar las pocas publicaciones de corte humorístico de historieta y de caricatura que habían en Bolivia, por lo cual la generación posterior a los gobiernos militares contaba con casi nula relación con los dibujantes que les precedían. Su pan de cada domingo constaba de historietas traducidas por la Editorial Novaro de México, quien había vendido derechos de reimpresión en los 80s a Colombia, a través de la cual se inundo el mercado local de historietas clásicas de superhéroes, además de una que otra historieta mexicana. Además de estar a la venta, estas se alquilaban en los kioscos a muy bajo costo para los aficionados del comic.

Vale la pena destacar que los primeros esfuerzos para realizar historieta en Bolivia dentro de  los últimos 20 años se dieron en la ciudad de Santa Cruz, incluyendo la historieta heroica Salamantrax (1995) y el trazo experimental de Tujuré con Leche (1997). Lamentablemente estos esfuerzos tuvieron poco éxito y no repercutieron a nivel nacional.

En 2000, se publicó en La Paz BANG!, el primer suplemento de historietas nacionales en un periódico Boliviano. Dirigido por Susana Villegas, lanzo a la luz pública el talento de Álvaro Ruilova, quien continúa publicando historietas hasta la fecha. Álvaro, pintor de formación, ha aprovechado su facilidad con la plástica para crear la serie Cuentos de Cuculis (2005, Glenat 2010) historietas de terror ambientadas en La Paz que utilizan monstruos del rico imaginario boliviano.

En el 2002, Frank Arbelo, diseñador y ilustrador Cubano-Boliviano, se lanzo con el proyecto de CRASH!, la primera revista de historietas Boliviana. La calidad y el número de páginas de la revista estuvieron en constante aumento hasta el momento en que los invitados internacionales (particularmente los de Argentina) rebasaron la producción boliviana en términos de número de colaboradores y de calidad. La revista cerro entre una crisis de identidad y problemas de financiamiento.

La discutida prímera novela gráfica Bolviana,
de Ale Archondo y Avril Filomeno.
En 2005, (quizás el año más productivo en cuanto a nuevos autores) surgieron varios fanzines independientes de distintos grupuscolos de artistas, incluyendo Trazo Tóxico, El Fanzineroso y El Chulupi Rojo de Cochabamba. Estas ediciones, en su mayoría fotocopiadas y de manufactura artesanal, se distribuían a pie en muchos casos por los mismos autores, Bolivia teniendo el mismo problema de mafias kiosqueras que el resto de América Latina. El 2006 no se quedaría atrás por mucho con la aparición de Gringo Muerto, Comicómano en Santa Cruz y Que ciudad de locos de Alejandro Archondo, quizás la primera novela grafica boliviana. De particular importancia y calidad fue la revista SudaMeryK! (2006- 2008), editada por Thomas Dassance en Argentina (Ex–Abrupto Editores), Carlos Reyes en Chile (Ergocomics.cl) y Frank Arbelo en Bolivia que surgió alrededor del festival Viñetas con Altura, y que pese a alcanzar solo cinco números, resulta uno de los mejores ejemplos de colaboración internacional para la producción de historieta independiente. En el quinto número participo el mexicano Ricardo Peláez.

Zine que marca los
inicios de Rafaela Rada,
representante del manga
Boliviano.


Historieta pequeña pero potente de
Marco Tóxico, llego hasta el
 7o número con colbaboraciones
internacionales.

Zine del Cochabambino Pablo Cildoz.




Historieta de Juano Avilés, para
Stroboscomix.
Zine que reunía a muchos de los prímeros
organizadores del festival de Viñetas con Altura.
El dibujo naif con fuertes influencias
de Tesuka de Santos Callisaya.
En el 2007 la movida en Bolivia seguía a todo vapor y apareció en escena el fanzine de historieta pos apocalíptica punki Stroboscomix, que reunía algunas de las historias y los dibujantes más marginales de la ciudad. También surgió Desde el Tintero del artista Iván Caceres. Sin embargo, la nota más sonada fue sin duda la de la  Super Cholita, fenómeno del manga internacionalmente conocido pero muy poco leído. Esta publicación escrita por Rolando Valdez y dibujada en sus inicios por  Santos Callisaya con una estética fuertemente influenciada por Osamu Tezuka merece un especial énfasis por haber aparecido en la tapa del periódico La Jornada (17/5/2008), CNN y una docena de medios internacionales, sin haberle producido al autor ninguna ganancia significativa, y siendo la causa por la cual el dibujante reprobó un año de universidad. Quizás la lección que se puede tomar de este ejemplo es que la fama y la gloria no vienen de la mano de la riqueza y/o el éxito en este medio. Sin embargo, dentro de la historia del creciente movimiento mangaka en Latinoamérica, Súper Cholita permanecerá siempre como un hito y un mito, fértil material para análisis de tesistas de la comunicación,  así como reflejo bizarro del interés internacional por el proceso político boliviano.

Colaboración del talentoso
caricarutista y pintor
Al-Azar a La Fiesta Págana.
El contacto cercano de autores Bolivianos con visitantes de todo el mundo creo puentes que dieron pie a exposiciones colectivas en Francia y España, cosa que a su vez dio pie a la creación de obras recopilatorios de trabajos centrados en un tema como lo fue La Fiesta Pagana (2008), donde una docena de autores realizaron historietas sobre las fiestas tradicionales de Bolivia, e Inmigrante (2010), que cuenta diversas experiencias de migración. Dentro de estos proyectos también participó el caricaturista Al-Azar, quien ha realizado una notable serie de historietas altamente oníricas para la comunidad de La Paz, manteniendo un nivel de ilustración y critica que es un referente ineludible para cualquier Boliviano.

Otra publicación reciente es La Venganza Boliviana (2011).

El Kusillo, obra premiada de
  Jorge Siles y Oscar Zalles.
Actualmente Susa y Álvaro están trabajando en una novela gráfica basada en la exitosa novela policiaca Periférica Boulevard, de Adolfo Cárdenas. La historia sigue a un policía ex-grafitero quien navega el bajo mundo Paceño buscando liquidar a un testigo de un homicidio que el cometió. Además de la historia central, la trama sigue otros personajes secundarios que aparecen en la caleidoscópica y surreal ciudad. El color va a cargo de Marco Toxico y Oscar Zalles, otros dos capos de la historieta Boliviana: Marco es conocido por su humor acido y su estética underground, habiendo publicado ocho números de su fanzine de factura internacional Gringo Muerto y colaborador de la comunidad de historieta de autor argentina Historietas Reales. Marco también fue el creador de El Gran Reto de Julio, realizado desde el 2007-presente, concurso dentro del cual historietistas de toda Latinoamérica se esfuerzan por crear una pagina de historieta o humor grafico todo el mes de Julio con el fin de ganar un dominio web y el prestigio de sus colegas. Oscar Zalles es quizás mejor conocido por ganar el concurso de novela grafica financiado por la empresa brasileira Petrobras con El Kusillo (2009), escrita por Jorge Siles, y ha realizado desde entonces historietas para ONGs y la municipalidad de La Paz, incluyendo la historieta infantil el Zeta, escrita por Joaquín Cuevas y con los fondos dibujados por el historietista y animador Román Nina.
Página de Susana Villegas para la aguardada
adaptación de la novela Periférica Boulevard.
Joaquín Cuevas, también conocido como "El Chico Larva",  es quizás uno de los dibujantes más interesantes de Bolivia. Con un estilo notablemente influenciado por el estadunidense Chris Ware (arquitecto de formación al igual que Joaquín), este autor Paceño desarrolla historias autobiográficas, fantásticas y costumbristas de Bolivia con una intención narrativa casi cubista, desarmando las historias para mostrarte todos los aspectos de estas de forma simultánea. Siendo que mucho de su trabajo lo realiza en flash, no debería de sorprender que se sumara a trabajar en 2009 en el corto animado Danés-Boliviano Abuela Grillo. Actualmente se perfila como uno de animadores a seguir.
Revista de historieta de Santa Cruz.

Fanzine de fantasía y aventura científica
del joven talento Román Nina.
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Esta nota fue realizada originalmente para la revista mexicana Comikaze #19.

Si todo sale como planeado, saldrá en el próximo
 número una nota mía sobre la historieta brasileña.http://arxondo.com/

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